A veces es muy difícil lograr controlar nuestra mente, dejarla en blanco y que nuestros pensamientos no nublen nuestra cabeza ni nos invadan en cientos de noches en vela. Silenciar dichos pensamientos no es imposible, sólo tienes que lograr sintonizar tu mente.

 

 

La vitamina D (también conocida como la vitamina del sol) es un nutriente esencial para una correcta salud pero, sobre todo, para el desarrollo. La piel es su principal fuente de producción, de ahí la importancia de la exposición a la luz solar desde bien pequeños. Sin embargo, el cuerpo humano también puede valerse de este nutriente a través de la alimentación y de los suplementos sin tener que exponer demasiado al cuerpo al efecto nocivo de los rayos ultravioleta y para prevenir un futuro cáncer de piel. 

Nunca se sabe cuándo es suficiente para producir vitamina D ni cuándo hay una deficiencia de ésta. Lo que sí se conoce es el riesgo de pillar una insolación, por lo que en EEUU existen Centros de Prevención y Control de Enfermedades que piden a los padres con hijos menores de un año que no los expongan directamente al sol. Si lo hacen, que sea con mucha precaución.

 

El riesgo de infectarse de salmonella ahora que se acerca el verano aumenta. Lo de cocinar bien los alimentos y llevar cuidado con los huevos (así como con las salsas que contengan este ingrediente) es un clásico. A ellos pueden sumarse ahora las ensaladas precortadas, tan recurridas durante todo el año para preparar un plato o un entrante rápido y bajo en calorías.

 

 

El inicio de la práctica deportiva o algunos trabajos que requieren de esfuerzo físico traen consigo la aparición de las molestas y dolorosas agujetas que desaparecen solas con el paso de los días y con el hábito. Y no por su aparición hemos de dejar a un lado nuestro entrenamiento o trabajo. 

Denominadas como “Dolor muscular de inicio tardío” (o DOMS por sus siglas en inglés), son las molestias musculares que se producen al iniciar dicha actividad y se deben a la falta de adecuación momentánea del músculo al inicio de dicha actividad física. 

 

 

¿Quién no ha recurrido a calcular (mediante la fórmula del Índice de Masa Corporal) cuál sería su peso ideal mientras hacía algún régimen o dieta para perder peso? Su cálculo es muy sencillo: basta con dividir el peso de una persona en kilos entre su altura al cuadrado (expresada en metros). “¡Venga! Dos kilos menos y estaré en mi peso normal”, habrá pensado más de uno o una tras el cómputo. 

Este método no sólo lo usa el público en general: también los médicos. Sin embargo, cada vez son más los nutricionistas que abogan por realizar una valoración completa de la composición corporal, ya que el IMC sólo tiene en cuenta el peso que debería tener una persona en relación a su altura, sin indicarnos, por ejemplo, si esa persona goza o no de una buena salud. 

Algunos advierten de que el IMC “no distingue entre masa muscular, masa grasa, masa ósea y agua, parámetros que componen el peso”. Si dicha fórmula sólo tiene en cuenta un parámetro (el de la altura), ¿cómo saber si nuestro peso es el ideal a la par que saludable? Estas son las cuatro medidas más recomendadas por los nutricionistas:

 

 

 

Las mascotas juegan un papel importante en una familia: es tal el apego y el cariño que se les coge que son como un miembro más de ésta y nos aportan grandes momentos de felicidad. Así, durante las dos últimas décadas han surgido diversas investigaciones sobre las interacciones entre animales y humanos que han puesto en evidencia que las personas que tienen mascotas gozan de mejor salud y son más felices que las que no. Veamos qué papel juegan los animales en nuestra salud. 

 

 

 

Hay quién nace teniendo clara su vocación. Otros, en cambio, se lo piensan bastante durante su vida estudiantil y acaban decidiéndose en los años de Bachillerato. Una vez tenemos claros los estudios que debemos cursar para llegar a nuestra meta, quedan otros factores que hay que examinar: las universidades y la nota de corte para acceder al Grado (de las que os hablábamos en el artículo anterior), el precio de la matrícula, las plazas que oferta o las mejores universidades para cursarla. 

La calidad de su docencia (y del profesorado), la investigación científica, el nivel de desarrollo tecnológico y, sobre todo, el nivel de especialización y de empleabilidad al terminar la carrera son algunos de los factores que los jóvenes tienen en cuenta para decidirse por una universidad u otra para cursar sus estudios. 

 

 

Junio quizá sea para los estudiantes (tanto universitarios como no) el mes más estresante del año. Aunque después del esfuerzo llega la recompensa (y las tan merecidas vacaciones estivales), durante los días de exámenes acompañan los nervios y la ansiedad. Los universitarios están más acostumbrados a ellos tras bastantes exámenes a cuestas. 

En cambio, para los jóvenes que salen de Bachillerato y se tienen que enfrentar a la PAU (Pruebas de Acceso a la Universidad), que este año se realizará entre el 6 y el 15 de junio (dependiendo de cada comunidad autónoma), resulta algo más complicado afrontar esos tres días de intensos exámenes para poder conseguir bastante nota y con ella una plaza en la carrera de sus sueños y en una buena universidad. 

En el Grado en Farmacia, como en todos los grados del ámbito de las Ciencias de la Salud, suelen requerir bastante nota (la más alta ronda los 12 puntos). Si tu objetivo es trabajar en el mundo farmacéutico, en este artículo recopilamos las notas de corte para este año del Grado en Farmacia de las universidades públicas españolas. 

 

 

 

No fumar en eventos sociales que conllevan algún tipo de celebración, como las bodas, bautizos, comuniones, cualquier otra fiesta que compartamos con la familia o amigos o las comidas y cenas de empresa supone un gran reto para ex fumadores recientes (cuya ansiedad ante la olor del tabaco será mayor que la de una persona que lleva años sin fumar) o para aquellos que se encuentran en proceso de dejar de fumar.

Los nervios y el estrés de los preparativos (en el caso de estas grandes celebraciones familiares) son un factor para que la ansiedad nos invada y nos aboque al deseo de llevarnos un cigarrillo a la boca. La presión social, el encuentro con personas que hace tiempo que no vemos, el mantener una conversación en la puerta del restaurante o de la iglesia, o de una noche de fiesta cualquiera también pueden conllevar que nos rindamos ante nuestro deseo de llevar una vida sin humos.

 

Cuando nos sentamos a la mesa no lo hacemos sólo con el propósito de saciarnos y llenar el estómago: también comemos por el puro placer de comer (de ahí las comilonas excesivas). También hay personas que comen (sobre todo snacks y chocolatinas) cuando la ansiedad hace su aparición. 

Aunque el objetivo de la ingesta de alimentos es ganarle la batalla al hambre para que nuestro organismo recargue energía, no siempre vigilamos lo que comemos, ingiriendo calorías vacías, lo que puede traducirse en un aumento (a veces bastante considerable) de peso en nuestro organismo y en problemas de salud (obesidad, enfermedades cardiovasculares, diabetes…) y también de salud digestiva (nauseas, vómitos, diarrea, estreñimiento, hemorroides, cálculos biliares, colitis, tumores, entre muchos otros).

Además de prestar atención a cómo reacciona el organismo cuando ingerimos ciertos tipos de alimentos (la leche, por ejemplo, puede provocar diarrea a los intolerantes a la lactosa), también podemos vigilar las calorías de los alimentos para cuidar nuestra alimentación. 

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